El gol de Zalazar

El gol de Zalazar

En el fútbol de antaño solía practicarse el tiro desde el centro del campo. De aquel fútbol alegre y espontáneo recordamos golazos de Goicoechea, Hagi, Lasa, Mijatovic, Rivaldo, De la Peña, Nayim o Roger (que anotó unos cuantos), y seguramente hemos omitido a algunos más que desafiaron las actuales teorías sobre "la toma de decisión" para buscar su momento de gloria. Pelé tomó esa decisión de chutar desde el centro del campo cuando nadie lo intentaba, y aunque la pelota no entró por poco, quedó para siempre el famoso "gol de Pelé".

En España, uno de esos goles antológicos lo anotó el centrocampista uruguayo José Luis Zalazar, el 3 de abril de 1993, en un partido entre Albacete y Atlético de Madrid disputado en el Carlos Belmonte. En aquellos años, el Albacete vivía su época dorada y "el Oso" Zalazar era el motor de aquel Queso Mecánico que tantas simpatías se ganó entre los aficionados de la Liga.

Aquel 3 de abril, Zalazar estaba a punto de iniciar un contraataque para su equipo (lo que hoy llaman transiciones ofensivas), conduciendo el balón hacia una zaga rojiblanca que retrocedía. Podría haber optado por arriesgarse en un 3 contra 3, pero el uruguayo lo vio más fácil: mientras todavía estaba en su propio campo, lanzó un misil que, en una parábola perfecta, se adentró en la portería defendida por un adelantado Diego que solo pudo adornar el golazo. Al día siguiente, todos en el patio del colegio imitábamos el Supergol de Zalazar, aún uno de los más recordados de la Liga.

El uruguayo era un centrocampista espectacular, fuerte e incansable. Había llegado a la Liga unos años antes para jugar en el Cádiz, luego lo haría en el Espanyol, Albacete y Racing, pero sus mejores años los pasó en tierras manchegas. El gol más recordado de su carrera se lo dedicó a su esposa y al hijo que llevaba dentro de su vientre. Aquel día, el Albacete ganó por 2 a 1. Bendita decisión, mejor imposible.
Regresar al blog